jueves, 7 de mayo de 2009

AGUA

Agua - OT 2008 - MUSICA.COM



Se han encontrado de nuevo casos de contaminación del agua por el uso de herbicidas debido al bajo nivel de los pantanos. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) se ha gastado seis millones de euros en la instalación de filtros de carbono para evitar que la contaminación llegue al agua de los domicilios.
Hay varios pantanos en situación límite, a poco más del 10% de su capacidad. Al disminuir la cantidad de agua aumenta la contaminación debido al arrastre de herbicidas por las lluvias y escorrentías.
La normativa permite una concentración hasta 0,1 microgramos por litro, pero se ha llegado a apreciar hasta 11 microgramos por litro, es decir, más del 100% de lo permitido.
Ahora la Confederación del Guadalquivir ha redoblado los controles y análisis sobre la calidad del agua que se hacen cada dos días, y está instalando filtros de carbón activo con capacidad para tratar 450 litros por segundo. Estos filtros son grandes estructuras con cilindros y polvos de carbón que retienen la contaminación en la estación depuradora
Los agricultores rechazan que se les pueda responsabilizar en exclusiva de esta situación. Por lo que, la Consejería de Agricultura ha advertido que se exponen a perder las ayudas europeas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) en caso de un uso inadecuado de los fitosanitarios.
La Asociación de Abastecimientos de Agua y Saneamientos de Andalucía (ASA), esta denunciando que la mayoría de los pantanos andaluces están afectados por pesticidas, algunos de los cuales se siguen utilizando a pesar de que han sido prohibidos por la Unión Europea por su fácil filtración al agua y su alta persistencia. Por esta razón ha pedido reforzar los controles y las campañas de inspección para cerciorarse de que los herbicidas y productos fitosanitarios se utilicen de forma correcta y, si es preciso, incrementar las sanciones para quienes infrinjan la normativa.




El deterioro de los cursos de agua y su contaminación es uno de los principales problemas ambientales que sufre Argentina.
Cada año, los ríos, los arroyos, las lagunas y el mar reciben millones de litros de sustancias contaminantes.
Muchas de estas sustancias son de origen humano y otras, si bien existen en la Naturaleza, aumentan sus concentraciones en el ambiente como consecuencia de la actividad humana.
Siempre ha prevalecido el concepto equivocado de que el agua tiene capacidad de asimilar y diluir todo lo que recibe, además también se ha extendido la creencia de que la contaminación de los cursos de agua es consecuencia inevitable de su desarrollo.

En Argentina, casi toda el agua que se consume, proviene de aguas residuales o de los residuos cloacales e industriales. La concentración de diversos elementos de contaminación –materiales pesados, bacterias, nitratos e hidrocarburos- que se producen en diferentes lagos, lagunas y ríos del país, superan largamente las cifras consideradas peligrosas.

Los ríos Paraná, Salado del Norte, Salado del Sur, Carcarañá, de la Plata y son considerados unos delos más contaminados de toda la tierra. En las zonas urbanas y rurales del noroeste de la Provincia de Buenos Aires, el acuífero Puelche –reconocido como uno de los más grandes del mundo- presenta diferentes niveles de contaminación.

El mayor problema son las áreas urbanas que reciben contaminantes al por mayor desde todas partes. El mejor ejemplo de este tipo de contaminación es; la cuenca Riachuelo-Matanza en la Provincia de Buenos Aires, con sus 2.240 kilómetros cuadrados y sus tres millones de habitantes, de los cuáles sólo el 45% posee cloacas y el 65% tiene agua potable (1.700.000 personas utilizan pozos negros o cámaras sépticas), es uno de los símbolos nacionales de la polución.

Argentina no posee medidas de control adecuadas para el tratamiento y disposición del agua contaminada: procedente tanto de grandes industrias, como de domicilios particulares. Esto ha producido un amplio e intenso proceso de eutrofización que a afectado infinidad de ríos, a consecuencia de la falta de depuración. Es el caso del Lago San Roque, abastecedor del agua de la ciudad de Córdoba, un lago repleto de materia orgánica, algas, virus y bacterias, que producen el perjudicial proceso de eutrofización del ecosistema acuático.

El agua contaminada puede llegar a causar un gran perjuicio al ser humano; tanto desde el punto de vista económico como desde un punto de vista fisiológico.

La mayor parte del agua que consume la población proviene de los mismos cuerpos en los que son evacuados los efluentes cloacales e industriales. Dada la falta de tratamiento de los mismos, la población termina consumiendo agua potable de calidad dudosa o a un alto costo de purificación. Esto produce que en el ámbito de la salud, una de cada cuatro camas de un hospital este ocupada por pacientes que tienen enfermedades contraídas por el agua. La contaminación del agua actúa lentamente y genera enfermedades de todo tipo, no sólo trastornos infecciosos.

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